La celebración del nacimiento del profeta Mahoma, el Mawlid, en Tánger difiere de la de otras ciudades marroquíes.
La ocasión está asociada a un aniversario que se remonta a 1684, cuando Marruecos recuperó la soberanía sobre la ciudad tras veintidós años de ocupación británica.
Este momento histórico coincidió y posteriormente adquirió un complejo carácter nacional y espiritual.









