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Transporte

Asfixiante congestión de tráfico en la carretera de Tetuán hacia Azla

Cada verano resurge el debate sobre el estado de la Carretera Nacional N- 16, en concreto, el tramo que conecta desde Tetuán pasando por Martil hasta Azla, al haberse convertido en una de las vías más congestionadas de toda la provincia tetuaní.

La situación se agrava por los continuos retrasos en la ejecución de proyectos destinados a aliviar la congestión y mejorar la fluidez del tráfico hacia la franja costera.

Se desconocen los motivos de del retraso en el inicio del proyecto de desdoblamiento de la carretera entre el tramo de la localidad rural de Kueilma (Kouilma) y Azla, a pesar de su inclusión en los programas de desarrollo y la asignación de fondos para su ejecución.

Este tramo de carretera constituye la principal vía de acceso a las playas de Azla, Amsa y Oued Laou.

Durante el verano, registra un tráfico intenso que provoca largas colas de vehículos de varios kilómetros de extensión, una situación que agrava las dificultades para los conductores y aumenta el riesgo de accidentes viales.

Atascos

Los atascos comienzan en la rotonda de Maasem, en la comunidad rural de Azla, donde el tráfico se paraliza gradualmente en un terreno accidentado y con dos carriles estrechos sin zonas de adelantamiento seguras hacia la playa de Amsa.

A lo largo de este tramo de, aproximadamente 14 kilómetros, la congestión de vehículos aumenta, especialmente los fines de semana, lo que altera la fluidez del tráfico y aumenta la probabilidad de accidentes.

Este trozo de carretera representa una salida vital hacia la franja costera en la provincia de Tetuán, que incluye, desde la salida de la ciudad de la Paloma Blanca por la N-16 hacia las playas de Azla, Amsa, Tamrabet, Aouchtam y Oued Laou, una zona de costa que atrae a miles de visitantes durante los meses de verano.

Sin embargo, la carretera que conduce a estas playas se encuentra en un estado que no se adapta al ritmo de la expansión urbana y el auge turístico de la región norte.

Los observadores creen que las medidas actuales, limitadas a reforzar la presencia de seguridad y regular el tráfico, son simplemente soluciones provisionales que no abordan la raíz del problema, dada la urgente necesidad de implementar realmente los proyectos planificados.

El proyecto de ampliación de la carretera tiene una importancia estratégica, sobre todo porque está incluido en el contrato programa 2023-2027 entre el Estado y el Consejo Regional Tánger-Tetuán-Alhucemas.

Además, hace ya tiempo que terminaron los estudios técnicos pertinentes, pero aún no se han iniciado las obras de construcción.

Este mismo retraso también plantea dudas sobre el proyecto de conexión de la carretera y el puente que une la calle 9 de abril en Tetuán con la salida de la Carretera Nacional N-16 -un proyecto que se espera ayude a aliviar la congestión del tráfico en la entrada Este de la ciudad- que, desde entonces, ha desaparecido en el discurso de los representantes políticos sin ninguna explicación oficial.

Actores y representantes locales piden al Ministerio de Equipamiento y Agua y al Consejo Regional Tánger-Tetuán-Alhucemas que revelen los motivos del estancamiento de estos proyectos y que aclaren si los retrasos se deben a problemas de expropiación de tierras, complejidades administrativas o falta de coordinación entre las distintas administraciones involucradas.

Los observadores locales también subrayan que acelerar la finalización de estos proyectos de infraestructuras interurbanas se ha convertido en una necesidad urgente, dada su importancia, lo que servirá para impulsar el turismo y aliviar la congestión del tráfico en la zona costera, especialmente durante la temporada estival, que atrae a un gran número de visitantes y miembros de la diáspora marroquí en el extranjero.

Texto: Jesús Cabaleiro