Una década del paralizado proyecto del nuevo estadio de Tetuán
Tetuán vive una profunda decepción tras desvanecerse el sueño desde hace una década de conseguir un nuevo gran estadio de fútbol.
El previsto complejo, con capacidad para más de 40.000 espectadores y un presupuesto estimado de 700 millones de dírhams (64,8 millones de euros), no era solo un estadio de fútbol, sino un proyecto integral que incluía instalaciones de entrenamiento, centros médicos y de prensa, tiendas y cafeterías, además de zonas verdes e instalaciones recreativas.
El objetivo era que se convirtiera en un motor fundamental para el deporte y el desarrollo local, acorde con la importancia de la ciudad y su larga tradición deportiva.
Se esperaba que esta nueva instalación, cuyas obras fueron inauguradas por el rey Mohamed VI en octubre de 2015, supusiera un salto cualitativo en el ámbito deportivo y en las infraestructuras de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas, pero el proyecto lleva sufriendo un misterioso estancamiento desde hace diez años.
En efecto, el proyecto del Gran Estadio de Fútbol de Tetuán se encuentra paralizado desde 2016, en medio de exigencias de respuestas claras y soluciones urgentes para reiniciar las obras.
Sin embargo, el deseado sueño se quedó en una mera quimera, sin seguimiento político ni supervisión parlamentaria.
Nadie responsable ofreció una explicación clara sobre la cancelación del proyecto, que formaba parte del programa de desarrollo integral de Tetuán.
El nuevo estadio se esfumó entre los pasillos del silencio administrativo y político, dejando tras de sí muchas preguntas sobre el destino de uno de los proyectos deportivos y de desarrollo más importantes en el que se confiaba para devolverle el estatus a la Paloma Blanca.
Tetuán no solo ha perdido un proyecto deportivo, sino también una oportunidad histórica para posicionarse en el mapa de las grandes ciudades marroquíes, especialmente tras su ausencia en la lista de ciudades nominadas para albergar la Copa Mundial de Fútbol de 2030, a pesar de su presencia en los expedientes anteriores de la candidatura.
Una ciudad del tamaño de Tetuán (470.000 habitantes), con su rica historia deportiva y su gran afición, con un equipo local como el Moghreb Atlético Tetuán (actualmente líder en Segunda División), campeón dos veces de la Botola (Primera División), siendo de los clubes más antiguos de todo Marruecos, merecía una mejor posición en el panorama futbolístico nacional.
Sin embargo, la inacción política y la negligencia de sus representantes le han hecho pagar un doble precio por su abandono, atrapada entre un proyecto de nuevo estadio estancado y promesas incumplidas de devolverle a la ciudad su antiguo esplendor.
Texto: Jesús Cabaleiro