Deterioro de la Carretera Nacional N-16 en el tramo entre Tetuán y Oued Laou
El estado de la costera Carretera Nacional-16, en el tramo entre Tetuán y Oued Laou, ha vuelto a estar en el primer plano de la actualidad en el norte marroquí.
Un reciente informe parlamentario, dirigido al ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, describió como el continuo deterioro de este vital eje viario, a pesar de las repetidas quejas y previas advertencias.
El informe, elaborado por el grupo socialista (USFP) en la Cámara de Representantes (Parlamento), resalta que la carretera cuenta con numerosos defectos, entre ellos la erosión de los laterales, la proliferación de baches y grietas, así como la estrechez de algunos tramos y la ausencia o incapacidad de las señales de tráfico, especialmente en la entrada de Oued Laou, lo que amenaza, diariamente, la seguridad de los conductores.
A pesar de una mínima intervención para reparar algunos baches, esto no puso fin al sufrimiento y calvario de los conductores de la vía, que se enfrentan a riesgos cada vez mayores con la próxima de la temporada estival y el aumento de la densidad del tráfico, coincidiendo con la afluencia de turistas y emigrantes marroquíes a las zonas costeras del norte.
El resto del presente mes de junio presenta una oportunidad para llevar a cabo intervenciones urgentes en los puntos negros de la N-16 que se extienden entre Tetuán y Oued Laou, así como a lo largo del resto de esta vía costera que conduce hacia Alhucemas.
El objetivo prioritario es mejorar las condiciones de seguridad y reducir el riesgo de accidentes de tráfico, especialmente en las curvas peligrosas, durante las horas nocturnas con poca visibilidad y en los tramos montañosos.
Se espera que el Ministerio de Equipamiento y Agua revele las medidas a tomar para reparar y rehabilitar la N- 16, al tiempo que aclare el cronograma de las obras previstas, ante las crecientes demandas para acelerar la intervención antes del aumento del tráfico por la temporada de verano y se garantice una vía segura para los conductores de este eje vial costero.
Carretera del Infierno y de la Muerte
El tramo de carretera de Tetuán, que incluye, el paso hacia las playas de Azla, Amsa, Tamrabet, Aouchtam y llegada Oued Laou, una zona de costa que atrae a miles de visitantes durante los meses de verano siendo conocida como ‘la carretera del infierno’.
Mientras, el tramo entre Taghassa y Jebha (Puerto Capaz en época española) es conocida como ‘carretera de la muerte’ por el alto número de accidentes mortales.
La Ruta o Carretera Nacional 16, con 506 kilómetros, se inicia en Tánger y recorre toda la costa hasta Saidia, en la parte noreste, cerca de la frontera con Argelia.
Es conocida como la carretera del Mediterráneo siendo una importante vía de comunicación que discurre casi paralela al mar Mediterráneo, pasando por Tetuán, Alhucemas y cerca de Nador.
Estudio sobre la carretera costera N-16
Precisamente, un reciente estudio ha puesto de relieve la profunda fragilidad geológica de uno de los tramos de la carretera costera del Mediterráneo, que une el largo tramo de la N-16 que une Tánger y Saidia.
En el mismo, se advirte que la lucha contra los corrimientos de tierra en este eje no puede quedar supeditada al mantenimiento de la superficie, en un momento en que la carretera N-16 experimenta, cada vez más, una mayor presión de tráfico con el inicio de la temporada estival.
El estudio, publicado en una revista, se centró en la Carretera Nacional número 16, conocida como la del Mediterráneo, a través del último caso producido de deslizamiento de tierras observado en el kilómetro 178, dentro del complejo terreno montañoso de la Cordillera del Rif.
Las conclusiones de los investigadores mostraron que los daños registrados en este tramo no están relacionados únicamente con grietas o deterioros en el borde de la carretera, sino que tienen que ver con un profundo deslizamiento de masas de suelo y rocas, haciendo que cualquier intervención limitada en la superficie de la carretera sea insuficiente a largo plazo para asegurar el tramo dañado.
El estudio se basó en inspecciones sobre el terreno, campañas exploratorias de perforaciones y mediciones subterráneas, para concluir que la solución efectiva pasa por estabilizar, en su conjunto, la ladera de la montaña, y no conformarse únicamente con reformas circunstanciales que pueden ocultar el peligro sin abordar sus causas profundas.
Según el informe, la fragilidad de este tramo está ligada a factores naturales, entre ellos lo accidentado del terreno y la estructura geológica de la zona, además de factores técnicos relacionados con la forma en que se ejecutaron algunas obras anteriores, y la presión adicional que pueden causar en los taludes adyacentes a la vía.
Para reducir el nivel de peligro, los investigadores recomendaron un paquete de intervenciones de ingeniería, que incluyen remodelar las pendientes para reducirlas, fortalecer los aspectos geológicos y construir instalaciones de soporte y estabilización en los puntos más vulnerables al colapso.
El estudio no da una imagen de alerta sobre un peligro inminente que amenace todo el trazado de la carretera, pero sí señala que la sostenibilidad de esta inversión estructural exige pasar de la lógica de intervención tras la aparición de roturas en la vía a un enfoque proactivo basado en un seguimiento técnico regular, un mantenimiento preventivo y un refuerzo de los controles de ingeniería en la planificación de las obras en los tramos montañosos más sensibles.
Estas conclusiones ponen de relieve la cuestión del mantenimiento de la carretera del Mediterráneo, que se extiende más de 500 kilómetros y fue construida para romper el aislamiento del frente norte, reducir el tiempo de viaje y apoyar el movimiento económico y turístico entre las ciudades marroquíes de la costa mediterránea.
Texto: Jesús Cabaleiro