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Cultura

Cádiz, tumba de los dos destacados viajeros españoles de Marruecos del siglo XIX

La tríada clásica de viajeros españoles por Marruecos del siglo XIX, la formaron Domingo Badía y Leblich (Ali Bey el-Abbasí), Joaquín Gatell y Folch (Caid Ismail) y José María de Murga y Mugártegui (Hach Mohammed el-Bagdadi o el Moro Vizcaíno). El libro 'Viajes por Marruecos' de Ali Bey (1767-1818) se puede encontrar publicado en 2017 por Ediciones B donde narra su periplo viajero.

Los dos últimos coincidieron en la ciudad de su muerte, Cádiz, con apenas tres años de diferencia y también en que se preparaban para dirigirse de nuevo a Marruecos. Ambos adoptaron nombres árabes, Caid Ismail en un caso y Hach Mohammed el-Bagdadi o Moro Vizcaíno, en el otro.  

Fueron personas de acción y prototipos del romanticismo español del siglo XIX: individualistas, inconformistas, y fascinados por el mundo árabe en general y Marruecos en particular.

Moro Vizcaíno

El Moro Vizcaíno, José María de Murga y Mugártegui (1827-1876) fue además de viajero por Marruecos, militar y escritor. Pertenecía a una familia aristocrática, estudió medicina y árabe.

Su viaje tras no participar en la guerra de Marruecos empezó en Tánger pasando por Tetuán, Larache -donde ejerce de médico-, Alcazarquivir, Mequinez, Fez, Salé, Rabat y Fedala –hoy Mohammedia-, un total de tres años, de 1863 a 1866. Usó el nombre de Hach Mohammed el-Bagdadi.

En Marruecos, acompañado de un guía-sirviente y un asno sarnoso, ejerció de curandero, sacamuelas, partero, exorcista, buhonero y santón. Su objetivo era conocer el alma del pueblo marroquí.

Como consecuencia de su primer viaje es la obra  Recuerdos marroquíes del Moro vizcaíno, publicada en Bilbao en 1868. Hoy en día se puede encontrar el libro editado por Miraguano Ediciones en 2009. La obra también está traducida al árabe por Mohamed El Messari, editado por la Editorial Litograf de Tánger en 2013, gracias al apoyo del Ministerio de Cultura español.

En el segundo viaje que hizo en 1873 llegó hasta Azemur, Marraquech, Mogador –actual Esaúira-, Mazagán –actual El Yadida-, Casablanca, Rabat y Tánger sin poder alcanzar los territorios del Sus-Masa-Draa por impedirlo su enfermedad.

Murga concentró su atención en el hecho social y humano, en la sociedad marroquí y la población heterogénea que la integraba, lo que constituye su gran atractivo. No fue un literato, tampoco se dedicó a las descripciones físicas ni a hacer planos y mapas de los territorios que visitó.

El Moro vizcaíno se encontraba en Cádiz en 1876 para emprender su tercer viaje a Marruecos, pero cayó enfermo del hígado y muere por ese grave problema hepático el 1 de diciembre, a los 49 años.

Caid Ismail

Caid Ismail, Joaquín Gatell y Folch (1826-1879) trabajó como espía en Marruecos, Túnez y Argelia. Aprendió el árabe y tras la conquista de Tetuán, hizo un viaje a Argelia, en concreto a Orán, en 1860. De ahí entra en territorio marroquí, llega a Tánger en 1861 y tras traducir al árabe dos libritos sobre técnicas militares, fingiendo ser un renegado, se entrevista con el hermano del sultán Mohamed IV (1810-1873), Muley El Abass -que firmó en 1860 el tratado de Wad Ras con España por el que se amplió Ceuta y se cedió Sidi Ifni-.

Entonces, fingiendo ser un instructor militar se convierte en Caid Ismail, sirviendo en Infantería y llegando a ser jefe de Caballería. Se trasladó de Tánger a Fez siendo encargado de organizar un Cuerpo de Artillería a la europea otorgándole el título de comandante. Estuvo con el sultán hasta fines de 1863 participando en dos campañas, contra las cábilas de Beni Hassan y Rahamena, posteriormente, pidió licencia tras sufrir un atentado.

Sus misiones más importantes tuvieron lugar en Marruecos, la primera, la citada, en 1861-63 en conexión con el jefe de la Legación de España en Tánger, Francisco Merry y Colom (1829-1900).

En la segunda, se le encargó estudiar el sur marroquí; en 1864-65 en misión secreta del gobierno español para visitar el Sahara; y luego regresó a España en septiembre de 1865 con una gran cantidad de observaciones, dibujos, planos y mapas de las zonas que había visitado, una parte de todo lo cual dio a conocer en las páginas de los boletines de las Sociedades Geográficas de Berlín, Madrid y París.

La tercera misión en 1878, como parte de la expedición del navío ‘Blasco de Garay’ dirigida por Cesáreo Fernández Duro y financiada por la sección española de la Asociación Internacional para la Exploración de África.

Fruto de sus trabajos fueron dos publicaciones científicas internacionales sobre la geografía física y humana de las regiones marroquíes del Sus, Uad-Nun (cerca de Guelmim) y conocer la tribu Tekna, -publicados originariamente en francés- así como diarios de viaje, planos, mapas y escritos editados póstumamente así como el trabajo inconcluso Manual del viajero explorador en África.

Murió en Cádiz el 13 de mayo de 1879 a los 52 años cuando preparaba una expedición desde Melilla para seguir el curso del río Muluya desde su desembocadura a su origen.

En el año 2013 se publicó el libro ‘Joaquín Gatell (El Caid Ismail). Viajes por Marruecos’ por el historiador e investigador Francisco Javier Martínez Antonio.

Texto: Jesús Cabaleiro