jueves, 11 de marzo de 2010

Editorial



La revolución de las ciudades marroquíes

Marruecos se mueve. Tánger, Rabat y Casablanca se mueven. Las principales ciudades del país viven inmersas en obras, en la mayoría de los casos faraónicas. Ante el declive del interés para los países occidentales de otros países árabes, Marruecos emerge como un país económicamente estable con un mercado bastante maduro. Tranvías, puentes, túneles, grandes complejos residenciales, rascacielos… se levantan para contribuir al desarrollo de un país puerta de África y nodo de enlace con Europa.

Tánger, una de las principales ciudades del Reino de Marruecos, vivirá de aquí a unos años una gran transformación, parte de la cual ya se deja ver con el puerto Tánger-Med y la zona franca. El Tanger City Center y el complejo residencial Tánger Pinède se sumarán en los próximos años a las ya mencionadas infraestructuras estrella de la ciudad del Estrecho.

El Tanger City Center es el emblema del dinamismo de la ciudad. Estará situado entre la avenida Mohamed VI y la aún nueva estación de ferrocarril. Contará con un gigante centro comercial y un área hotelera de unas mil camas, así como numerosas tiendas de importantes marcas de moda sobre una superficie de 10.000 metros cuadrados.

De este proyecto, se retiró, debido a la crisis la constructora española Fadesa, pero otro grupo español, Inveravante, lo ha retomado. Es una forma también de saber aprovechar el interés y las sinergias de los vecinos del norte. Una España que busca en Marruecos su salida para una crisis que le está afectando más duramente que al resto de los países de su entorno. Este complejo estará finalizado en 2012, si todo sale según lo previsto.

Tanger Pinède o Pinar Tánger es un gran centro de bienestar enfocado para los mayores. El proyecto incluye una clínica, residencias para ancianos, hoteles, spas… con una cifra de negocio anual de alrededor de 5 mil millones de dirhams. Pero hay otros proyectos, más allá de Tánger, que revelan la pujanza de las asociaciones de empresas y los consorcios de intereses entre lo público y lo privado, así como entre las grandes empresas nacionales e internacionales.

Entre estos grandes proyectos se encuentran las nuevas estaciones de Casablanca (Casa-Port) y Fez o la finalización de la remodelación de la de Rabat-Ville, siguiendo la estela de las estaciones de Tánger y Marrakech. El Casa Park (Parque de Casablanca), que prevé la construcción de 10.000 viviendas con 50 hectáreas de zonas verde para el año 2015 o el gigantesco Morocco Mall, un centro comercial que será el mayor de todo el norte de África, con 200.000 metros cuadrados de superficie comercial y que espera contar con 15 millones de visitantes al año. Su apertura se prevé para finales del próximo año. La Torre Maroc Télécom, con 91 metros de altura, o el puente Moulay Hassan que unirá las dos riberas del rió Bouregreg de 1,2 kilómetros de largo con varios carriles para vehículos, peatones y el tranvía, otro de los proyectos estrellas tanto en Rabat como en Casablanca.

El Estado marroquí, a través de la cesión del dominio público o mediante la financiación ha puesto a disposición de los emprendedores facilidades hipotecarias a precios muy competitivos, asegura la revista ‘Telquel’ en su número 390. El Estado tiene la obligación de facilitar la inversión tanto extranjera como la nacional, de apoyar las iniciativas comerciales, aunque, eso sí, sin olvidar las verdaderas grandes necesidades del país, mucho más básicas: como la sanidad, la escolarización, la lucha contra la pobreza.




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